Manejo
Los focos halógenos pueden debilitarse o dañarse con la grasa de la piel y muchos otros contaminantes, así que es importante manipularlos solo con guantes desechables limpios. Mantén los focos en su empaque original hasta usarlos.
Limpieza
Si tocas o ensucias un foco por accidente, lo mejor es limpiarlo con un solvente suave como alcohol y un trapo limpio que no suelte pelusa.
Inspección
Revisa los focos con regularidad en busca de residuos o acumulación, ya que algunos materiales de impresión pueden pegarse a los focos y acortar su vida. Al cambiar los focos, revisa el portalámparas de cerámica y el contacto en busca de daños o corrosión, y límpialos o reemplázalos si es necesario.
Voltaje
Los focos halógenos son muy sensibles a los cambios de voltaje. Ten en cuenta el efecto que esto puede tener en su vida útil.
Químicos
Los limpiadores de contactos eliminan suciedad, polvo y grasa de los contactos eléctricos y no tienen punto de inflamación. El alcohol isopropílico es seguro para usar en el tubo de cuarzo de la lámpara.
Reemplazo
Reemplaza los focos cuando estén dañados, fundidos o excesivamente opacos. Reemplázalos siempre con focos del voltaje y la potencia correctos.